Hola familias! ¿Cómo váis llevando estas semanas? Yo he de reconocer que he tenido mis altibajos, como todos. Y una de las cosas que más me ha ayudado en esos momentos de bajón es cocinar. Por eso he aprovechado a repetir las recetas que tengo aquí en mi blog, y probar nuevas, como es el caso de este sencillo Pastel de yogur griego  y limón.La receta en sí es facilísima, la saqué de este video, pero quería tenerla aquí en el blog para que esté siempre a mano.  La modifiqué un poco añadiendo el toque de limón, ya que va muy bien con la acidez del yogur, pero si queréis podéis no ponerlo o cambiarlo por unas gotitas de extracto de vainilla o el sabor que queráis.

INGREDIENTES:

  • 4 yogures griegos sin azúcar de 125gr ( o también podemos utilizar yogur normal y añadir un chorrito de nata de montar para aportar la grasa)
  • 3 huevos tamaño M
  • 150 g azúcar blanca (o moreno, esto al gusto)
  • ralladura de 1/2 limón y 3 cdas de zumo de limón
  • 40 g harina fina de maíz (Maizena), yo no tenía el total así que puse 20gr harina de maíz y 20gr harina de repostería y quedó bien igualmente

He visto recetas para este pastel que eran un poco más complicadas, como por ejemplo separando las yemas y las claras y batiendo estas últimas al punto de nieve, y si queréis lo podéis hacer así. Pero no me quería complicar y por eso elegí la más rápida.

Simplemente tenéis que añadir todos los ingredientes (yo lo hice en el orden de los  ingredientes) en un bol grande y mezclar todo con una varilla hasta conseguir una textura de crema líquida.

Preparamos un molde para horno de aprox. 20-22cm de diámetro y 10cm de altura, colocamos el papel de cocina, previamente humedecido y arrugado, para que se adapte mejor y acto seguido vertimos la mezcla.

Cocinamos a 180º durante 45 minutos o hasta que la parte superior esté doradita y al introducir un cuchillo salga limpio.

El pastel va a subir bastante, y a medida que se enfríe va a bajar, esto es normal.

Lo ideal es dejarlo enfriar dentro del horno, apagado y con la puerta abierta. Luego ya podemos desmoldar con cuidado de que no se rompa. Si tenéis un molde desmoldable, mucho mejor.

Lo podéis acompañar de mermelada, miel o incluso lemon curd. Nosotros lo comimos tal cual y está riquísimo. Sin duda repetiremos. Espero que os guste!