Hola! ¿Cómo seguís familias? Por aquí estamos de mucho mejor ánimo desde que podemos dar paseos, pero aun así, estamos bastante tiempo en casita y esperamos que pronto todo esto mejore. No nos relajemos aun.

Quiero partir de la base de que mi casa no es una casa Pinterest, ni está llena de artículos caros de marcas, pero aun así me apetecía compartir los cambios que hicimos en estas semanas, porque no compramos casi nada y aprovechamos lo que teníamos por casa, y creo que eso es fundamental en estos tiempos.

Comenzamos por la zona de la cama, que es un modelo de cama litera y resulta muy cómoda y con la que estoy muy contenta. La tenemos hace muchísimo tiempo y por desgracia no recuerdo donde la compramos, pero era una tienda online de muebles en Valencia y me gustó por el acabado natural (apenas tiene un lavado de pintura blanca sobre las vetas de la madera). Le hemos puesto una funda de edredón en tonos naranja y blanco de Ikea y muchos cojines en melocotón, amarillo mostaza y rosa (la mayoría de Primark), que es la paleta de colores elegida para la habitación, pero siempre en complementos.

Una de las rutinas que hemos puesto en marcha en esta cuarentena, es que al despertarse, cada uno se hace su cama. Si bien antes también intentábamos hacerlo, lo cierto es que las prisas de la mañana a veces no nos lo permitían.

Sobre el cabecero coloqué un atrapasueños que customizamos un poco cambiando el color de los lazos., y le añadí dos bastidores de madera vacíos.

Junto a la cama, hemos puesto una mesita auxiliar en tono rosa (de la tienda Casa) con una lamparita Helado y así podemos dejar a mano algún libro o lo que nos apetezca. En este caso pusimos también los muñequitos de madera que hemos pintado estos días.

Al pie de la cama, y aprovechando ese hueco que nos quedaba, he puesto una caja de madera de Ikea para almacenar los libros, y encima una lámina, la puertecita del Ratón Perez, otra lamparita en forma de conejo y un unicornio, que en esta casa somos muy fans de ellos. El arcoíris de la pared es de Tiger y lo compramos justo antes de la cuarentena, sin saber el significado que tendría estos días.

Otra zona importante en la habitación es la del escritorio. Al principio del confinamiento habíamos colocado en su sitio un mueble de almacenaje vintage, pero creo que esta habitación necesitaba una zona donde poder estudiar o dibujar, ya que es una zona de la casa muy luminosa y estaba poco vivida.

El escritorio lo hicimos con un tablero de madera (en este caso de Leroy Merlin) al que le atornillamos patas de Ikea. Con tiempo quiero buscar algo de otro estilo, pero de momento cumple su función, no es demasiado grande y me gusta el conjunto.

La silla es un DIY, ya que teníamos una de color negro de Ikea que tenía la pintura desconchada, y aprovechando un bote de pintura, le dimos una nueva vida en un bonito color verde.

Os cuento un poco sobre las láminas sobre el escritorio,  por un lado tenemos el dibujo personalizado con la letra D que nos preparó Hermano Gato, y que me encanta, porque tiene un significado muy especial para mí.

También dejé que Daniela eligiera una lámina de mi tienda, y se decantó por la del Unicornio (ya os dije que nos gustan mucho en esta casa). Y pusimos también el cuadro de Frida que hicimos juntas hace unos meses.

Y sobre el escritorio ha puesto algunas de las creaciones de estas últimas semanas (no podían faltar los animalitos hechos con rollos de papel higiénico jeje), algún cuadrito que hemos pintado, dibujos y su primera acuarela.

El conejito de madera que véis, es un mordedor que hizo mi padre cuando los peques eran pequeños, y que le tengo mucho cariño. Alejandro también tiene uno en su habitación, que ya os mostraré.

Por último, en la otra zona de la habitación está el armario empotrado. De la puerta cuelgan algunos de sus bolsitos y en el rincón coloqué un cesto para la ropa sucia, y de momento tenemos a mano sus patines 🙂

Espero que os haya gustado!